El reto de NO usar zapatillas

bogota mrpizazz.net

No es secreto que los tennis hicieron un regreso despampanante los últimos dos años, ampliando su uso dramáticamente. Su rango va de tu look para el gimnasio, hasta un traje elegante, y cualquiera look que este en su intermedio.

It is no secret that tennis shoes came back with a boom these last two years, widening it's use dramatically. Ranging from your gym outfit, to your very own taylor-made suit, and every other shade in between those two looks. 


Aunque los sneakers vinieron a mi vida con el único propósito de salvar a mis pies, siendo tan cómodos, el uso de estos comenzaron a cobrar un impacto muy grande en mis atuendos y eventualmente en mi humor. Después de rápidamente desgastar mi par de tennis, pensé mucho antes de comprar mi siguiente par. Entonces me puse a ver mi Instagram con todos los momentos que paso con mis tennis que ahora no son tan blancos. Rapidamente me di cuenta de lo ligeramente decepcionantes que mis atuendos se veían. No se equivoquen, me encanta poner unas zapatillas deportivas con trajes, es cool y elegante. Irreverente y contradictorio. Pero mucho de mi estilo se nublo, hasta algunos looks se lograban ver “underground”. 

Although sneakers came to me with the sole purpose of saving my feet, what with the commodity and all, their use started to take it's toll on my looks and eventually my mood. After quickly reducing my tennis shoes shelf life, I gave it a lot of thought before I bought another pair. So I wandered through my Instagram to reminisce what great times I had with my now not-so-white sneakers. Quickly realizing how mildly disappointing my outfits seemed. Don’t get me wrong, I'm all for pairing a sharp outfit with sneakers, its cool yet elegant. Irreverent and contradicting in essence. But it all got lost in translation, some of my looks even started to look "under". 


Fue entonces cuando decidí que volvería a mi vieja esencia y comencé a utilizar calzado real. Pesimista, comencé un reto de no ponerme sneakers por un mes. Tan solo un día en el reto ya comenzaba a odiar caminar por toda la ciudad en oxfords. Evitar baches, zonas de construcción, y charcos no hubiese representado un reto para mis sneakers blancos, pero no con zapatos elegantes y mi torpeza. Pero rápidamente me acostumbre a utilizar mis zapatos. Note como mi calzado dependía de mi atuendo en general, hasta mejorando aquellos que eran mas casuales.

I decided then to go back to my old essence and started to wear real footwear. Pessimistically taking on the challenge of not using sneakers for a month. Just a day in I dreaded the city haste in monochrome suede oxfords. Avoiding batches, construction sites, and puddles would have been a piece of cake with sneakers, but not with elegant shoes and my clumsy grace. But soon enough I started to break in my shoes, again. I noticed how my footwear obliged my outfit choices to one-up their game. Even my most leisurely outfits where elevated due to my re-acquired footwear habit.






Correr por la ciudad sin sneakers seguramente resulto ser un fastidio, pero uno nunca puede equivocarse con un buen par de zapatos. Te darás cuenta de que extrañamente estarás presentable para cualquier situación, evitando el demorado “me cambiare rápido”. ¿Quién sabe? Un buen par de zapatos podrá engañar a tu cuerpo cansado en pensar que no lo esta, únicamente porque estas bien vestido.

Running around the city without sneakers surely became a little “blistery”, but you can never go wrong by wearing the right shoes. You’ll strangely find out that your outfit is appropriate for any prompt invitation, avoiding the never-quick “quick change”. Although there is much to miss when wearing sneakers, there is much to benefit when sacrificing commodity (just for a few hours). Who knows? A good pair of shoes may trick your tired body into thinking it’s ok, just because youre at the top of your game.


Texto por: Juan Pablo Hernandez

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